Desde Trabajando en las Nubes intentamos que nuestro marketing tenga un componente sostenible o sea un marketing social, que dé coherencia en el mensaje a los proyectos que tienen un sentido estratégico de Triple Balance.

Y ¿qué es el Triple Balance?

Pues es un concepto que pone al mismo nivel de importancia la parte Económica (como en cualquier negocio), la parte Ambiental (como no podía ser de otro modo) y la parte Social.

El concepto de Triple Balance surge en 1981, cuando Free Spreckley comentó por primera vez que las empresas deberían medir e informar sobre su rendimiento económico, su creación de salud social y su responsabilidad medioambiental. Pero no fue hasta 1997, cuando John Elkington, menciona el concepto “Triple Bottom Line” como tal, en su libro  Cannibals with Forks: the Triple Bottom Line of 21st Century Business’. En él definiría el concepto introduciendo en la contabilidad de las empresas y por tanto en los informes de estados anuales, dos líneas junto a la típica de ingresos y gastos que hace sólo referencia a la parte puramente económica. Una para la parte social y otra para la parte medioambiental. A partir de ahí, según su teoría, las empresas que deseen demostrar su Responsabilidad Social Corporativa, deberán mostrar compromiso a través de:

Directivos involucrados

Inversiones enfocadas

Programas adaptados

Compromiso con estándares voluntarios

Compromiso con los principios de la Naciones Unidas

Informes de transparencia global

En el mundo del arte y la artesanía, el respeto al medio ambiente es casi un mantra, y la parte social es inherente a muchas de las obras de infinidad de artistas, porque el arte ha sido siempre un vehículo de protesta social y de activismo además de una forma de expresión de sentimientos. Solo hay que pensar, por ejemplo, en esas pinturas de Goya sobre el fusilamiento del 2 de mayo de 1808. La parte económica no siempre acompaña, pero no por ello decaen los artistas en su empeño de hacer del arte y la artesanía su arma.

 Hoy nos gustaría traeros algunos ejemplos de artistas y artesanos que le han dado enfoque de Triple Balance a su trabajo, y esperamos que os animen a seguir por vuestro camino.

David Maise: El arte como activismo y protesta

Con sus increíbles fotografías nos recuerda la maravillosa belleza de la naturaleza y como lo estamos echando a perder con la minería y los testeos de armamento. La realidad supera la ficción, casi parecen de otro planeta.

David Maise

Amanda Schachter and Alexander Levi: la basura puede ser arte

Estos arquitectos hicieron una cúpula con restos de450 paraguas y 128 botellas de plástico, y lo reflotaron por Inwood Hill Park en Nueva York. Con ello son capaces de probar que la basura se puede reutilizar de muchas maneras inesperadas.

Amanda Schachter and Alexander Levi

John Sabraw: sus materiales son tóxicos

Este profesor se hace sus propios pigmentos de audaces amarillos y rojos que se obtienen de los lodos oxidados de las minas de carbón abandonadas. En lugar de utilizar el óxido de hierro importado de China para hacer su pintura, aprovecha los metales pesados del agua de las minas de carbón abandonadas, lo que pone de manifiesto el problema de contaminación de la región en el proceso.

John Sabraw

Maralle: crear de la destrucción

Esta es una artista emergente madrileña que hemos descubierto hace poco, ha sido viverista en la Factoría Cultural y crea piezas de cerámica a partir de las cenizas de un bosque tras un incendio. Con ello hace una llamada a todos de que no podemos seguir ignorando los peligros de perder los bosques, y a la vez, “recupera el alma de un lugar dañado por un incendio invirtiendo el proceso de destrucción por el fuego” como dice ella.

 

Maralle

Hoy en día es difícil entender una empresa o proyecto sin alguno de los compromisos que estos artistas nos han contado. Y lo cierto es que el marketing juega un papel esencial a la hora de contarlos de forma correcta, para poder llegar así a aquellos que les puede interesar tu trabajo y para que se entienda bien cuales son las tres patas de su mensaje. No solo son artistas que pasa el rato con sus piezas. Tienen algo que decir. Hay mucho más detrás.

El mensaje de marketing que debe trasmitirse para ellos pasa a tener unas connotaciones no solo marketinianas o comunicativas, sino que entra en juego la divulgación, sensibilización y concienciación, cambiando el modus operandi de las transacciones proyecto-persona, y poniendo el foco en un comprador-consumidor consciente que tiene no solo necesidades físicas que resolver, sino también emociones y sentimientos, ya que busca algo más allá que un producto, busca una conexión con lo que ese producto representa o cómo se ha hecho.

¿Crees que tu arte o tu proyecto es de Triple Balance? ¿no lo sabías y lo acabas de descubrir? ¿Le hemos dado palabras a una idea que te rondaba por la cabeza? Cuéntanoslo, estaremos encantados de ayudarte en el camino de la comunicación y el Branding de tu arte…sabemos lo que hacemos.

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