¿Qué son exactamente los objetivos SMART?

¿Cómo se cocinan para que den los mejores resultados en mi estrategia?

Te traigo una receta sencilla para que no te líes, los entiendas bien desde el principio, y puedas empezar tu proyecto bien organizado desde el día uno.

smart objetivos - Objetivos SMART y como dar en el clavo con ellos

Pues lo primero que tengo que hacer es explicaros de dónde sale lo de SMART.

El concepto de “objetivos SMART” hace referencia a un acrónimo en inglés que es muy utilizado por diversas industrias debido a su gran eficiencia y objetividad, además de ser un recurso muy práctico y que ciertamente, suele ser una salvación para los directores de cualquier área.

Aunque este concepto no hace precisamente referencia a un objeto inteligente

(broma fácil, jaja, “Smart” en inglés)

 

Resulta que es una herramienta bastante lista en sí misma, porque más allá de ser simplemente una definición, se convierte en un gran método para todas las empresas, sin importar la industria. Y nosotros lo vamos aprovechar para nuestros proyectos a una escala más pequeña pero no por ello menos útil.

Partiendo de una regla nemotécnica sencilla utilizando la palabra SMART (inteligente), un señor llamado George T. Doranideó la metodología que definía las palabras clave que describen cómo deben ser los objetivos:

S: Specific / Específico

M: Measurable / Medible

A: Attainable / Alcanzable

R: Relevant / Realista

T: Time-Related / en un tiempo determinado

Objetivos Específicos

Para no andarnos por las ramas, vamos, fijar cosas concretas que nos permitan tener claro qué es lo que vamos buscando.

Que expresen claramente qué es lo que se quiere conseguir.

No es lo mismo un objetivo genérico e inespecífico como “que nuestro proyecto salga adelante” que uno concreto y acotado, como “que nuestro proyecto facture 50.000€ en el primer año”.

Para definir correctamente objetivos específicos es necesario hacerse preguntas concretas. ¿Qué queremos conseguir? ¿Cómo lo queremos conseguirlo? o ¿Qué necesitamos para conseguirlo? etc.

Objetivos Medibles

Es decir, que se puede establecer un método numérico de medición concreto, esto es, establecer unas variables que nos permitan conocer el éxito o fracaso de la estrategia de objetivos establecidos, para poder tomar las medidas oportunas a través de un control y análisis posterior.

Por ejemplo, “ vender un producto que guste a la gente”. Muy bonito, ¿no? Pero ¿Cómo vas a saber si le ha gustado a la gente, y cuanto? Pues eso, midiendo  según unas variables que pongas.

Generalmente a través de encuestas  de satisfacción al cliente.

Y modificando el objetivo para que sea cuantitativo, en vez de cualitativo, por ejemplo: “ vender un producto que mejore en un 15% la percepción que tienen mis clientes tiene de mi empresa según la encuesta de satisfacción”.

Evidentemente, aquí hay un trabajo de elaborar esas encuestas y recopilar y analizar la información, pero gracias a dios, Google se le ha ocurrido echarnos una mano en este tema y tenemos Google Forms. O podemos echar mando de los Pluggins disponibles de WordPress si es tu caso.

Hay muchos tutoriales para explicar cómo funcionar con ellos.

Si la escala de tu empresa te lo permite, siempre puedes externalizar el servicio. Es algo a valorar con los recursos de los que dispongas.

Objetivos Alcanzables

Pues eso, que sean razonables, y se puedan hacer, no significa que sean fáciles, significa que a la hora de establecerlos deberemos tener en cuenta el esfuerzo, el tiempo y otros costes derivados para determinar si son viables, es decir, si los vamos a poder conseguir.

Si creamos objetivos extremadamente complicados con el único objetivo de presionar a nuestro equipo, solo conseguiremos el efecto contrario: nadie se los tomará en serio y quién lo haga se desmotivará al no alcanzarlos.

No tiene sentido trabajar para nada, cuando ya sabes de entrada que lo que estás haciendo no es conseguible.

Si no tienes claro por donde tirar, pregunta. Yo soy muy fand e preguntar, siempre hay gente que sabe sobre lo que tu no sabes, y te pueden ayudar a fijar esos objetivos que se te resisten, o que vislumbras, pero no sabes cerrar del todo. Te servirá como aprendizaje y como proceso de motivación , tanto personal como para tu equipo.

A veces funciona muy bien, subdividir los objetivos en hitos intermedios, para ir paso a paso consiguiendo metas, y evitar la frustración.

Objetivos Realistas

Define qué harás para alcanzar las metas. Está relacionado con el plan de acción que vayas a proponer, define la forma en la que quieres lograr tus objetivos. Si el objetivo no es realista a medida que vayan avanzando los días te desmoralizarás y finalmente no alcanzarás tus objetivos.

Siempre debemos plantearnos objetivos dentro de nuestras posibilidades. De nuevo debemos hacernos preguntas incómodas ¿Se adaptan a la realidad? ¿Es el momento adecuado para plantearlos? ¿Está acorde con mis necesidades y esfuerzo y recursos?

Por otro lado, si no estás realmente implicado en el proyecto, aumentará la dificultad de conseguir los objetivos que te propongas al respecto. Si el nivel de entusiasmo y compromiso con el objetivo no es alto, quizá es el momento de revisar los objetivos para reorientar la estrategia.

Objetivos En Tiempo

Siempre digo que es importante poner una fecha límite, es decir unos plazos en el tiempo, tanto en el objetivo general como en sus diferentes subfases. Y es que, no sólo es crucial platear el objetivo sino cuándo debemos alcanzarlo.

De otra manera, muchas veces tendemos a procrastinar (que palabra tan chula, ¿verdad?), y no avanzamos en las cosas realmente importantes, perdiendo el tiempo en tonterías y priorizando tareas de manera errónea.

Así que, valorando recursos, y energías, hay que poner plazos razonables a lo que vamos buscando.

Una forma practica es hacer un Retrotiming (otra palabra molona, ¿verdad?), básicamente es contar hacia atrás, y poner hitos intermedios, nos ayudará a visualizar qué tareas deben realizarse y cuándo para evitar urgencias de última hora.

Hoy en día, personalmente creo que trabajar por objetivos es la clave de la productividad, y el método para alcanzar la flexibilidad laboral que, de alguna manera, todos perseguimos. Se fijan los objetivos, se cumple un plazo, y da igual si lo sacas echando tres horas al día o siete, el caso es que se cumpla el objetivo y los plazos; si lo sacas en tres horas, pues haz más cosas, y, si formas parte de un equipo, que se te premie el extra de trabajo ¿no?

Algunos ejemplos de objetivos SMART pueden ser:

Marketing Digital

Incrementar en un 50% el número de seguidores de nuestro perfil social en tres meses

Lanzar nuestro primer eBook en tres meses

Reducir la tasa de rebote de usuarios en nuestra web en un 5% antes de final de año.

Ventas

Conseguir mensualmente el contacto de 100 nuevos clientes potenciales a partir de Enero.

Incrementar un 10% el ticket medio de compra en la web un 10% a partir de Marzo.

Incrementar un 0,5% el volumen de facturación todos los meses desde Julio hasta Diciembre.

Cuando uno está llevando las riendas de su proyecto personal, y la empresa es pequeña, la fijación de objetivos puede parecer un poco absurda al principio, pero es precisamente cuando más importante es y más atención se le debe prestar.

No perder el tiempo en tonterías que nos desvían de nuestra meta principal es crucial cuando empezamos.

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